Carencia de amor, la raiz del problema

Carencia de amor, la raíz del problema

Estoy convencido que el amor es un tema al que no se le ha dado el valor suficiente dentro del núcleo familiar, ni que decir de su papel determinante en el desarrollo emocional y psicológico de hombres y mujeres cuando apenas somos unos niños, por lo general los padres están tan ocupados construyendo el futuro económico que minimizan el impacto de la atención y el tiempo durante esta etapa de crecimiento.  

Los lazos de amor en la familia se ven afectados sin darnos cuenta por múltiples factores, tales como los problemas en pareja, las presiones del día a día y en su gran mayoría a la errada idea que tiene algunos padres sobre que los hijos solo deben ser educados para obedecer, estas actos por lo general muy inconscientes en los padres dejan una herida profunda creando niños rebeldes, distantes e infelices y con una marcada carencia de amor de edad adulta.

Con esa carencia llegan a la etapa de entablar sus primeros noviazgos en donde reciben una dosis inmediata de amor que consciente o inconscientemente les hacía tanta falta, al ser algo tan hermoso de percibir por medio de la atención, las miradas y el tacto rápidamente buscarán controlar en su totalidad dicha dosis de amor, ya que en su mente está latente la idea que el amor es escaso y como es de saberse esas prematuras relaciones rara vez progresan, entonces llega el tan inminente rompimiento con la primera experiencia de desamor, viven una sensación de abandono y rechazo devastadora.

Este hecho se repite una y otra vez, por lo que al no ser modificado este patrón se vuelve una tendencia en nuestras vidas, dando como resultado lo que conocemos al día de hoy como relaciones tóxicas o matrimonios tóxicos,muy populares en la actualidad y uno de los comportamientos primarios es la lucha en la relación donde una o ambas partes están inmersas en una pelea por poseer el amor de la otra persona. 

Es esa mentalidad de carencia la que inclusive conduce al sometimiento de la pareja como una muestra de amor incondicional hacia el otro, es decir, por amor se te prohíbe vestir de cierta manera, querer controlar el entorno de trabajo de la pareja o que amistades frecuentar a forma de que no haya posibilidades de que el amor se pueda ir de sus manos

Cuando las relaciones han avanzado y ambos se han sometido a esta compleja forma de pelear por el amor se construye el Síndrome de la Carencia de Amor, el cual está latente en frases como “te di toda mi vida”, “te entregué los mejores años de mi vida”, “me dijiste que me amarías para toda la vida, por que me traicionaste ”, etcétera.

La creencia limitada del amor genera en las parejas demasiado sufrimiento, tristeza y también empuja a la experiencia de  vacíos existenciales; sin embargo, esto está lejos de la verdad el error no es en sí la pelea por el amor , más bien se deba a la errada idea que desde muy pequeños formamos sobre el amor. 

Dios, el universo, Jesucristo, maestros iluminados, religiones, energías o cómo quieras llamar a estas identificaciones con el creador nos muestran un modelo de amor completamente distante de la versión de amor que hoy en día se conoce en nuestras relaciones y que en realidad es un juego de conveniencias constantes, si observas todo a nuestro alrededor es abundante, pero como estamos bloqueados al amor pues es más fácil distraerse en un espacio donde te sientes carente y hasta parece que Dios te ha abandonado y quitando algo que para ti era muy importante. 

Confundidos y vacíos vamos así caminando por la vida tratando de encontrar en el sexo, las drogas, el trabajo y otras distracciones esas pequeñas dosis confusas de amor.

En esencia la abundancia de amor es lo que mueve la naturaleza del ser humano, la única forma de alcanzar esta comprensión es yendo a la fuente inagotable de amor que eres tú mismo en tu conexión con Dios, para ello hay cuatro pasos inmediatos para hacer el cambio de consciencia:

Si te has identificado con algunos de estos conceptos en tus relaciones te invito a pensar en estos 4 conceptos que sin duda podrán ayudarte a observar de manera diferente tu percepción del amor en las relaciones. 

  1. Tomar conciencia. No puedes cambiar algo que no se acepta, si el ser humano no acepta que tiene una mentalidad carente de amor jamás encontrará una solución.
  2.   Comprensión. Reconocer el origen de la formación de tus pensamientos. Ir a la base y recordar que la carencia de amor no estaba en ti cuando te encarnaste en este mundo, sino que te fue mostrada a través de otras personas de tu entorno. Ellos continuamente peleaban por el amor y te hicieron creer que había una cantidad limitada de este.  
  3. Disociación. Una vez que has aceptado que comprendiste el origen, tienes que desprenderte de esos pensamientos y decir concretamente: “Yo rechazo esos pensamientos, ya que los adquirí en algún proceso de mi vida y si los adquirí, también los puedo dejar ir”.
  4.   Reacondicionar. El reacondicionamiento del cambio es el punto más importante, aquí cabe preguntar ¿Qué podrías hacer el día de hoy para moverte de la aceptación, la comprensión, las separaciones? y por primera vez decidir, qué vas a cambiar de tu manera de pensar. Para empezar es dar amor a todo lo que te rodea empezando por ti mismo, reforzando con este decreto “Me amo, me acepto, me merezco todo el amor, soy amor, soy una fuente infinita de amor, tengo tanto amor que lo puedo compartir, soy amor en todas las condiciones, soy amor para la vida soy amor en toda su expresión, cada acto que hago muestra una forma de mi amor, cada decisión que tomó la hago con amor, soy una fuente inagotable de amor”.

Si estamos hechos a imagen y semejanza del Creador, y Dios es el poder infinito del amor absoluto, fácilmente vas a poder adoptar que tu eres una fuente inagotable de amor.

¡Sana tu carencia de amor!, se el ser maravilloso y abundante que eres.

Una amiga de la familia que tiene apenas unos 11 años hace unos días me dejó este poema escrito en una de las paredes de mi casa y me pareció una oportunidad genial para compartirlo. 



“Si los besos fueran gotas de agua  , te mandaría un baño completo;

Si los abrazos fueran segundos , te mandaría horas completas;

Si las sonrisas fueran agua , te mandaría un océano completo;

Si el amor fuera una persona , me mandaría a mi misma”

Fernanda 

Espero de todo corazón que esta breve reflexión sobre la definición del amor te acompañe en la creación de una mejor versión de las relaciones de amor en tu vida personal. 

Con mucho cariño 

Oscar Ochoa